Inevitablemente contemporáneo
Dennis Oppenheim: Conceptos simples para temas complejos*

El pasado 9 de diciembre, en el marco de la conmemoración del Día Internacional de los Derechos Humanos, quedó inaugurada “Monumento al Escape”, la segunda de las diecisiete esculturas que integran el proyecto “Parque de la Memoria”. Su autor, el artista norteamericano Dennis Oppenheim, quien estuvo en Buenos Aires para la inauguración de la obra, conversó con Claudia Fontes, una de las artistas ganadoras del Concurso Internacional de Esculturas “Parque de la Memoria” y con Florencia Battiti, asesora artística de la Comisión pro Monumento a las Víctimas del Terrorismo de Estado. Lo que sigue es un extracto de la entrevista:

¿Cómo vivió la experiencia de trabajar en una obra que se inserta en un proyecto de arte público y que específicamente remite a una situación traumática y compleja como es la del terrorismo de Estado en la Argentina?

Cuando me presenté al Concurso de Esculturas organizado por la Comisión pro Monumento estaba tibiamente interiorizado con el tema del terrorismo de Estado en la Argentina. Este concurso fue muy comentado en los circuitos artísticos de Nueva York y también es la primera obra que realizo para un Memorial. Luego de estos dos años de trabajo y, sobretodo, después de haber pasado estos días en Buenos Aires y haber tomado contacto directo con sitios y personas, siento que conozco un poco mejor el tema. Sin embargo, creo que hubiera cambiado muy poco mi proyecto si hubiese estado más informado. En “Monumento al Escape”opero con situaciones simples. La idea de “escape” me parece interesante en este contexto porque, probablemente, nadie escapó de esta situación y de sus posteriores consecuencias. En esta obra estoy trabajado específicamente con celdas, con la arquitectura de las celdas, permitiendo que la gente vea esas formas completamente deformadas y reducidas en su función de encierro. Limité mi interés a un lenguaje de tipo estructural y estoy bastante conforme con el resultado.

¿Cree posible que el arte, particularmente el arte público, sea un instrumento eficaz dentro del proceso de construcción de la memoria colectiva?

Creo que un proyecto como este, en el que confluyen el arte público y el propósito de trabajar sobre la memoria social es inédito, no sólo en Argentina sino en el mundo. Durante años estuve poco interesado en el denominado “arte público” y consideraba que lo mejor que había logrado en ese contexto se remitía a mi período con el Land Art. Me ha resultado difícil encarar grandes encargos de arte público en los que interactúan numerosas personas y median consejos de administración, comisiones, etc. Esto me hacía pensar que luego de un proceso de elaboración tan complejo, el resultado sería una obra débil. Sin embargo, este tipo de problemática no es inamovible. Y decidí intentarlo de nuevo. Sin duda, el arte público ha sido el receptáculo de la peor producción escultórica que jamás se haya visto, sin embargo, de algún modo, parece tener una apertura que no existe dentro del circuito de galerías y museos.

Respecto a qué sucede cuando se le pide al arte que opere al servicio de la memoria, no me siento demasiado preparado para profundizar sobre el tema. Sin embargo, creo que ante una propuesta de esta índole, el ego del artista debe hacerse a un lado para ser reemplazado por una conciencia sobre el propósito de la obra. En el Museo del Holocausto en Berlín, uno puede percibir que la arquitectura parece abrirse para recibir el propósito. Por otra parte, el arte público, se cruza en el camino de un escultor tarde o temprano, especialmente cuando los artistas buscamos otras opciones además de los museos y las galerías.

Si fuera por ellos, en los Estados Unidos, el primer presupuesto que los políticos cortarían sería el de cultura. Lo que implica “status” es Norteamérica es el dinero, no la cultura. En lo último que la mayoría de la gente espera que se conviertan sus hijos, es en artistas… En EE UU, fuera de las grandes ciudades, hay mucha ignorancia. Nuestro National Endowment for the Arts (Fondo National para las Artes) debe tener un presupuesto similar al que se gasta en uniformes militares… Afortunadamente lo que sí tenemos son fondos privados.

Florencia Battiti, historiadora del arte, asesora artística de la Comisión Pro Monumento a las Víctimas del Terrorismo de Estado.