Inevitablemente contemporáneo
Entrevista a Dennis Oppenheim

El mediodía del 10 de diciembre de 2001, Día internacional de los derechos humanos, Dennis Oppenheim, Claudia Fontes y Florencia Battiti dialogaron acerca del proyecto “Parque de la Memoria-Monumento a las Víctimas del Terrorismo de Estado”.

Dennis Oppenheim (D.O) estuvo en Buenos Aires para la inauguración de “Monumento al Escape”, escultura de su autoría instalada en la Plaza de Acceso del Parque de la Memoria de la Ciudad de Buenos Aires. Claudia Fontes (C.F) también participará con su escultura “Reconstrucción del Retrato de Pablo Míguez” en el mismo parque y Florencia Battiti (F.B) está a cargo de la producción artística del Parque de la Memoria.

C.F: La revista Ramona se propone “alzar la voz” de los artistas sin intermediación de la teoría…Esta es la primera vez que hago algo así, se supone que debe ser una charla horizontal pero ambos construimos monumentos verticales…

D.O: Es bastante curioso que el ambiente artístico en una ciudad tan grande como Buenos Aires esté tan poco desarrollado, en realidad me sorprende. Yo esperaba que, en general, estuviese más desarrollado, que hubiese más revistas de arte y crítica, más galerías…la población en esta ciudad es casi tan grande como la de Manhattan. Allí tenemos alrededor de 2000 galerías, quizás más. De todos modos, cuando uno sale a dar una vuelta un sábado o domingo se siente una energía similar a la de Nueva York, especialmente en las plazas y en los parques. Me refiero a que sí existe el pulso y la dinámica pero, aparentemente, el mecanismo del mundo del arte esta poco desarrollado o no se ha desarrollado aún…

C.F: En realidad creo que estuvo desarrollado pero que luego sufrió un corte por causa de la dictadura…

D.O: Te referís a que sí hubo un circuito de arte pujante 25 años atrás…

F.B: Especialmente durante los sesenta…

C.F: Y un poco a principios de los setenta. Después mucha gente desapareció, otros murieron, otros se volvieron locos… La dictadura generó un abismo entre mi generación y la suya…

D.O: Supongo que algo similar ocurrió en España, cuando Franco estaba en el poder y, una vez que se fue, toda la gente joven se volvió completamente loca, por fin se sintieron libres y todos se volvieron drogadictos… Obviamente esto es un chiste, pero la situación en España sí tuvo esta extraordinaria condición de apertura, un asombroso efecto en la gente… Hoy en día, el arte en España es considerado con bastante seriedad y los museos son maravillosos…

C.F: Lo que está ocurriendo acá, quizás es parte de esta macroestructura, es que los artistas estamos tomando iniciativas como la de la revista Ramona u otras iniciativas porque las instituciones no están trabajando, no existe una política cultural por parte del gobierno y el arte no tiene ningún “status”, no se lo respeta en absoluto…

D.O: Bueno, en Estados Unidos, si uno le preguntara a los políticos respecto del arte, ellos te dirían que lo primero que hay que recortar es…

F.B: El presupuesto destinado a cultura…

D.O: Sí, claro. El arte no tiene ningún “status” particular en un mundo que valora principalmente el éxito económico. El dinero tiene “status” en Estados Unidos. Mucha gente, la mayoría de la gente me atrevería a decir, ve a los artistas como lo último en que quisieran que se conviertan sus hijos… Gran parte de los Estados Unidos es extremadamente convencional, existe mucha ignorancia, especialmente fuera de las grandes ciudades…entonces en Nueva York, que no es Norteamérica, a los artistas se los respeta hasta cierto punto, pero incluso allí…

C.F: Hay mucho dinero dedicado al arte, me refiero a las empresas privadas, las fundaciones…

D.O: Absolutamente. Pero si ustedes hablan con artistas en Nueva York, que es una de las ciudades más ricas y una de las que más invierte en arte, les dirán que, de todos modos, no es suficiente. Nuestro Fondo Nacional de las Artes es menor que el presupuesto destinado a los uniformes militares. A un cierto grupo dentro nuestra estructura política, los senadores por ejemplo, creo que les gustaría realmente barrer con todo eso… pero, afortunadamente, contamos con fondos privados…

C.F: Me preguntaba en qué contexto ubica usted un proyecto como el del “Parque de la Memoria”, porque en Argentina está muy por fuera de lo común, me refiero, en este caso, al presupuesto que implica…

D.O: Es un proyecto extra-ordinario aquí y en cualquier parte del mundo. Personalmente no he estado involucrado en proyectos de esta índole. Sí, aparecen encargos extraordinarios ocasionalmente, como el Museo del Holocausto en Berlín. Me refiero a ese tipo de proyectos que se diferencian de los usuales encargos de obras para un aeropuerto o un centro comercial…Son pocos los artistas que tienen el privilegio de participar en proyectos así, de ser parte de una situación que no es totalmente comercial…

F.B: Bueno, sus trabajos ligados al Land Art se alejaban también de lo comercial…

D.O: Sí, en realidad siempre me mantuve alejado de lo comercial pero desde que estoy haciendo arte público los encargos de obra no habían sido tan substanciales en términos de significado.

F.B: Leyendo una entrevista que le hizo hace unos años Germano Celant, usted le confesaba que no se siente muy a gusto trabajando en proyectos de arte público que requieren una estructura grande de trabajo e involucran un determinado número de asistentes…

D.O: Bueno, en realidad no se trata de una actitud que refleja falta de compromiso o responsabilidad como artista, en realidad es sólo falta de flexibilidad. El haber estado ligado a las “bellas artes” durante tanto tiempo me malcrió un poco como artista… No he tenido que hacer nada excepto lo que yo quería…y entonces se me ha hecho muy difícil permitir que otros colaboren, que intervengan en mi proceso de pensamiento…el solo hecho de considerar una limitación…De modo que creo que me ha resultado difícil la transición de un “fine art” a algo que es más arquitectónico y que requiere de la colaboración de varias personas y conlleva toda una configuración social…

C.F: Cómo se enteró acerca del Concurso que organizó la Comisión Pro Monumento a las Víctimas del Terrorismo de Estado ?

D.O: Fue un concurso bastante conocido en el ambiente. Muchos artistas se interesaron sobretodo por el tema convocante…

C.F: Estaba usted al tanto de la situación que provocó aquí el Terrorismo de Estado?

D.O: Medianamente. Estuve en Buenos Aires, creo que en 1969, en una muestra que organizó Jorge Glusberg en el CAYC.

F.B: Dennis me comentaba que solían ir al Barbaro. No podía creer que el bar todavía existe. Excepto por el “espíritu” no ha cambiado tanto…

D.O: Bueno, quizás lo único que recuerdo de Buenos Aires es ese bar. Conocí periodistas y artistas pero no los recuerdo. Estuve en la cuidad casi dos semanas pero me mantuve bastante “enclaustrado”, no salía demasiado…

C.F: Una muestra en 1969?

D.O: Yo insisto en que fue en 1969 pero Glusberg dice que fue en 1972, probablemente él tenga razón…

F.B: Unos años antes del Golpe… seguramente ya se veía una presencia militar fuerte en la ciudad…

D.O: Sí claro, incluso algunas personas me recomendaron que me cortara el pelo y que trate de no tener un aspecto tan deliberadamente hippie, pero en realidad, no tuve ningún inconveniente. Sí, creo que mi conocimiento acerca de toda la situación era mínimo. Me refiero a que estuve en la Argentina y creo que todos sabían que algo estaba pasando, sin embargo me enteré de todo mucho después… De todos modos en relación a mi obra, creo que no hubiese modificado necesariamente mi proyecto de estar más profundamente enterado de la situación porque trabajé con una problemática bastante simple. La idea de escape… y este concepto es interesante en este contexto, porque probablemente nadie “escapó”…

C.F: Ni siquiera los que aún no habían nacido…

D.O: Quizás a algunas de las madres les guste pensar en un “Monumento al Escape”, pero bueno, no sucedió, es demasiado tarde. Y tampoco es que estoy refiriéndome a algo de tipo religioso, no pretendo decir con la obra que las víctimas “escaparon” hacia algo así como “el otro mundo”… Desafortunadamente trabajé con las celdas y su arquitectura permitiendo que la gente las vea y las perciba completamente deformadas y reducidas en su función, como si no hubiesen podido hacer lo que hicieron realmente. Limité mi interés a un lenguaje de tipo estructural. Supongo que si yo fuera la madre de un joven desaparecido o asesinado me gustaría pensar en un memorial que quizás incluyera algún tipo de configuración de vida después de la vida pero me temo que yo no soy el indicado para eso…

C.F: Estaba usted al tanto de la polémica en torno a la construcción del parque?

D.O: Te referís a que hay sectores que se oponen a la construcción del Parque de la Memoria?

C.F: En realidad son varias cuestiones pero una de las más importantes es que algunas personas consideran que el gobierno está financiando el proyecto con “dinero sucio”.

D.O: Algo así como que lo están financiando porque se sienten culpables? Bueno, pero el gobierno que financia el proyecto no fue parte de la dictadura militar…

C.F: No, pero el argumento es que en realidad este gobierno incluye al partido político que aprobó las leyes de Obediencia de Vida y Punto Final…

F.B: Quizás en este punto a Dennis le hace falta un pequeño comentario histórico… En 1984, al año siguiente de levantada la dictadura, durante el gobierno radical de Raúl Alfonsín, la Comisión Nacional sobre la Desaparición de las Personas – que se había creado en el 83 – presentó un informe con las declaraciones de los testigos durante el juicio que se le hizo a las Juntas Militares. Creo que fue en diciembre de 1985, que la Cámara Federal condenó a los miembros de las tres primeras juntas militares. Después, y dada la presión que recibió por varios levantamientos militares, el gobierno radical dictó las leyes de Punto Final, en 1986 y de Obediencia Debida en 1987. Esta última dice que los militares, de acuerdo a su código, deben cumplir órdenes de sus superiores y “no pueden resistirse”, con lo cual muchísimos responsables de violaciones contra los derechos humanos y básicamente criminales encontraron “protección” en esta ley. Que, dicho sea de paso, es inconstitucional…

D.O: De modo que el gobierno que está haciendo el parque es el mismo que…?

F.B: No es el mismo gobierno pero, en parte, es el mismo partido político.

C.F: Esa fue una de las contradicciones que tuve que afrontar cuando decidí presentarme al concurso. La otra fue más bien una pregunta, me cuestionaba si realmente el Parque iba a ayudar a mantener viva la memoria sobre lo ocurrido y, de este modo, contribuir a que los Organismos de Derechos Humanos continúen haciendo lo que pueden hacer, ubicar niños apropiados y restituirlos, trabajar para atraer la atención internacional, etc. O, por el contrario, el Parque de la Memoria, si iba a convertir en una gran metáfora de un cementerio, un lugar al que uno puede ir a llorar y ya…

D.O: De modo que existen opiniones encontradas respecto a estas cuestiones…

C.F: Sí, pero además creo que este tema también tiene conexión con la cuestión del poder transformador del arte, si uno cree que el arte tiene el poder de transformar las cosas… De todos modos para mí la disyuntiva fue más que eso. Participé del concurse porque creo profundamente en que este parque se debe construir. Quizás tengo algunas críticas respecto a determinadas cosas pero siempre estoy segura que el parque debe hacerse. En el momento en que se estaba llevando a cabo el concurso, algunos artistas publicaron solicitadas en los diarios pidiéndole a los artistas participantes y a los miembros del jurado que se retiren. Por supuesto que todos somos adultos y sabemos como manejar este tipo de cosas pero, de todos modos, recuerdo que fue una situación bastante desagradable.

D.O: En realidad no estaba al tanto de esta cuestión de partidos políticos. Por supuesto sabía de la amnistía pero no estaba enterado de la disidencia respecto a la construcción del parque basada en este factor de “culpa”. Si el arte es efectivo cuando se le pide que esté al servicio de la memoria? Bueno, definitivamente creo que sí es efectivo. Desafortunadamente en los Estados Unidos el arte está, de algún modo, sólo disponible para el sector más “educado” de la población. En Nueva York, los servicios de los museos son, en general, para el sector más ocioso. En la mayoría de los casos, la clase trabajadora no siente interés en ir a los museos y, frecuentemente, se siente intimidada por el arte abstracto en particular. Ellos preferirían un monumento o un memorial muy conservador y de representación figurativa. Cualquier otra cosa los enoja y les genera un sentimiento casi violento. Bueno, de algún modo, el arte público está ahí afuera para ser atacado porque, muy probablemente, la mayoría de la gente lo deteste. Porque, al menos para sentirse interesado en el arte hay que conocer un mínimo de su vocabulario, de su lenguaje y el hecho de no conocerlo hace que la gente se enoje aún más. Por eso los artistas que hacemos arte público utilizamos hierro, cemento y materiales de ese tipo… (risas) Ahora, en Nueva York – donde se supone que somos muy sofisticados o al menos eso creemos – estamos extremadamente desarrollados en este sentido, el arte público allí es un claro ejemplo de la expresión de alguien sobre la expresión artística de algún otro. En cierta forma estas cuestiones aparecen siempre que se presenta un encargo de arte público… Tengo una pieza, bastante frágil, instalada en Kansas, en el “campus” de una universidad. Pensé que la iban a destruir inmediatamente pero, de algún modo, la pieza les gustó y se generó una especie de aceptación general de la obra y, por lo tanto, también de protección y, a pesar de estar un poco “rayada”, la pieza sobrevivió. Esas cosas pasan…Entonces retomando el tema del Parque de la Memoria debo creer definitivamente que mi obra puede responder a lo que se le pide al estar instalada en un parque público dedicado a mantener viva la memoria de lo ocurrido, a pesar de que no he visto mucho arte público que me haya movilizado realmente…

F.B: Eso es interesante…Usted cree en los “sitios para la memoria”? En recordar un evento particular en un lugar determinado? Le pregunto esto porque me quedé pensando en la charla que tuvimos respecto a los ataques terroristas del 11 de septiembre. Me comentaron que se está debatiendo el hecho de preservar el sitio donde estaban las Torres Gemelas como un lugar de memoria…

D.O: Nunca sentí una conexión particular en relación a los memoriales o a sitios de conmemoración pero hay gente que sí siente esa conexión y, si además existe una experiencia tan fuerte detrás…Creo que es en este tipo de cuestiones en las que los artistas deberían pensar al proyectar obra para memoriales, pero no siempre lo logran. El Vietnam Memorial en Washington es un memorial muy exitoso pero probablemente no sea arte.

C.F: El que tiene como un nivel subterráneo?

D.O: Es una pared con todos los nombres…

C.F: Sí, pero hay un memorial, creo que en Washington, en el que uno camina hacia abajo…

F.B: El que vos te referís, no es el museo del Holocausto, en Berlín?

D.O: No ese es… Conozco uno en… qué es lo que conmemora ese memorial? Evidentemente no es muy efectivo! (risas) … No se si me siento muy capacitado para abordar la problemática del arte al servicio de un memorial… me inclino a suponer que el ego del artista debe ser desplazado y reemplazado por un estado de plena conciencia respecto del propósito. Pero a los artistas se nos hace difícil desplazar nuestro ego.

C.F: Quizás deberíamos pedir algo de comer porque siempre tardan bastante…

II PARTE

D.O: ¿Has estado en Nueva York?

C.F: No mucho, solo de visita. No me gusta Estados Unidos… No conozco mucho pero recuerdo que sí me gustó San Francisco, me pareció un lugar realmente agradable.

D.O: Bueno, probablemente a los norteamericanos les gustaría vivir en otra parte pero son demasiado estúpidos para aprender otro idioma… (risas)

F.B: Lamentablemente eso es cierto en algunos casos. El año pasado conocí dos “businessmen” en México. Ambos llevaban bastante tiempo viviendo y trabajando allí y ninguno de los dos podía pronunciar una palabra en castellano. Ganaban bastante dinero y tenían acceso a los profesores de español de la empresa y, sin embargo, no podían hablar! Me sorprendió mucho…

D.O: Pereza, mucha pereza…

F.B: Al principio pensé que se trataba de alguna especie de prejuicio pero a media que los fui conociendo mejor no estaba tan segura…

C.F: Los argentinos casi siempre sentimos una suerte de “confrontación” cuando viajamos…por ejemplo, en la escuela secundaria estudiamos mucha historia europea, de modo que cuando vamos a Europa y sabemos todo acerca de los europeos pensamos que se trata de una situación como mágica… y por supuesto, no tiene nada de mágico y sí mucho de colonialismo. Mi marido es de Brighton, Inglaterra, y tiene un amigo escocés. Durante la guerra de las Malvinas, este amigo leyó en el diario que los argentinos habían invadido las “Falklands Islands”, y pensó, “¿Qué carajo hacen los argentinos en Escocia?”, él creía que las islas Malvinas estaban en Escocia… y es una buena persona, sólo que esta cuestión “insular” que tienen los hace creer que son el centro del mundo…

D.O: Bueno, tengo que confesar que este tamal esta muy bueno… En Nueva York como mucha comida mexicana. Es curioso pero los coreanos están abriendo restaurantes mexicanos…Creo que como ya hay demasiados restaurantes de comida asiática tuvieron que volverse expertos en otro tipo de comida exótica…

C.F: ¿Sabia usted que los coreanos utilizan la Argentina como plataforma para llegar a Estados Unidos? Como no pueden obtener la visa en Corea vienen primero a la Argentina y, cuando se instalan, toman empleados peruanos…

F.B: ¿Cuál es su próxima muestra?

D.O: Estoy trabajando en… tengo una muestra en Roma, otra en Sevilla y de ahí vamos a Mallorca…

F.B: ¿Hay una obra suya en Mallorca, verdad? Una especie de iglesia emplazada “patas para arriba”, que parece que sólo se sostiene del campanario…

D.O: Si, exactamente. Después tengo una muestra en Milán, una en Nevada que pasa por Denver y después otra en Phoenix…Además estoy tratando de cerrar una en Brasil, realmente me gustaría hacer algo en Sudamérica. También me gustaría hacer algo acá pero no tienen dinero, ni transporte…quizás la única forma sería tener dos museos y repartir los gastos…Hace un par de días estuve con Glusberg en el Bellas Artes y me mostró todo el museo. Me señaló una sala realmente grande que debería tener aproximadamente cien metros y me dijo, “qué te parece?, no tenemos plata pero mira qué espacio”… En ese momento había una muestra bastante interesante, creo que parte de la bienal de arquitectura que él organiza, con muchas proyecciones…no es fácil hacer ese tipo de exposiciones que llevan tantos equipos…

C.F: Usted no se imagina en las condiciones que se trabaja, por ejemplo, en el Museo de Arte Moderno… Por ejemplo, pueden tener una muestra marcada para el mes próximo y, de repente, todo se cae y hay que improvisar otra exposición sobre la marcha… la verdad es que, en general, salen del paso con cosas bastante interesantes…Algo así les pasó el año pasado con una muestra del British Council, fue terrible. Habían estado trabajando en la preparación durante más o menos seis meses y, de golpe, les dicen “la muestra no va”

Y el museo salió del paso con una muy buena muestra de arte brasileño…

D.O: Probablemente tienen un staff bastante grande…

F.B y C.F: ¡Para nada!

D.O: Pero Glusberg sí debe tener un equipo de trabajo grande…

F.B: Es que son diferentes tipos de instituciones. Una depende del gobierno nacional y la otra del Gobierno de la Ciudad… Lo verdaderamente interesante sería la combinación de esa capacidad de reacción rápida y efectiva que señalaba Claudia, más presupuesto.

D.O: También estuve en el Museo de Arte Moderno hace unos días y me mostraron los planos para la ampliación del edificio…Me pareció que tienen un inconveniente con el afluencia de público, aparentemente no asiste gran cantidad de gente debido a la ubicación, al menos eso es lo que varias personas me comentaron…yo creo que la ubicación es excelente…nosotros tenemos museos en Long Island…

F.B: Bueno, un buen ejemplo de un lugar supuestamente “alejado” pero muy concurrido en Nueva York es el PS 1…

D.O: Sí claro. De todos modos no sé si el Moderno tenga suficiente presupuesto, probablemente no…

F.B: Definitivamente no.

C.F: Volviendo un poco al parque, ¿cómo decidió la posición de su escultura, la dirección en la que se emplazó?

D.O: Fue un tanto complicado tomar ese decisión sin ver el espacio, sólo mirando los planos, pero estoy conforme con el resultado. Tuvimos en cuenta, fundamentalmente, el estudio de vientos que el staff de la Comisión nos envió y la posición del río y la entrada a la plaza.

C.F: Cuando decidí mi proyecto, pensé en emplazarlo en el agua intencionalmente. De alguna manera quería estar como “alejada” del parque…consulté si podía proyectar algo sobre el agua y cuando me confirmaron que sí me decidí completamente…lo que no me terminaba de cerrar era esta idea del monumento, la “herida” con los nombres y las esculturas como “agregadas” en torno a él… esta situación no se da en la Plaza de Acceso donde su escultura y la de Tucker están emplazadas, sino donde empezaría la colina…esta idea de la escultura como algo “extra” es la que no comparto, una escultura es una escultura…supongo que esto se debe a esa especie de divorcio que existe entre el proyecto de diseño del parque y el monumento…

D.O: Bueno, por el momento si decidieran quitar algunas de las luces de piso no estaría mal… me refiero a que realmente no considero necesario que cada uno de los árboles lleven una o dos luces…creo que, en el conjunto, la iluminación se ve excesiva…

C.F: Una vez terminado el parque ¿va a estar enrejado, se va a cerrar de noche?

F.B: Ese es un tema todavía a discutir. La Comisión es consciente que son varios los factores que tiene que tener en cuenta antes de tomar cualquiera de las decisiones posibles: reja o parque abierto… la seguridad del parque, las instalaciones y las esculturas por la noche, el personal necesario y por ende el presupuesto en cualquiera de los dos casos y, por supuesto, el concepto mismo de “libertad” que implicaría un parque “abierto” en homenaje a los desaparecidos…Personalmente considero que los más coherente y deseable sería un parque abierto pero también debo reconocer que son muchas las variables a analizar…

D.O: Permítanme invitarlas, al menos yo, todavía, tengo acceso a mi cuenta bancaria…

C.F: No hay problema… cada uno se paga lo suyo…

La charla terminó, minutos después, con cigarrillos y café, entre comentarios acerca de una cabeza de jabalí embalsamada que colgaba de la pared del restaurante; una carta con antrax “falsa alarma” que la hermana de Claudia recibió por correo; el inseparable dúo Bush-Bin Laden; etc., etc.